Ansiedad

Lic. Eliana Spargliardi

La ansiedad es una manifestación esencialmente afectiva. Se trata de una emoción. Es un mecanismo humano de adaptación al medio y ayuda (si su intensidad no es excesiva) a superar ciertas exigencias de la vida. En este sentido podemos considerar a la ansiedad como una defensa organizada frente a estímulos que rompen el equilibrio fisiológico y psicológico.


La ansiedad normal sería aquella consecuencia de las demandas del exterior que nos activa y nos agiliza para tomar decisiones o rendir de manera satisfactoria. En cambio, la ansiedad patológica sería aquella que nos anula, interfiere en nuestras tareas o sería excesiva para la situación en la que nos encontramos asi muchas veces provoca respuestas de evitación e inhibición, que mantiene un estado de alerta prolongado sin justificación alguna. Se caracteriza por sentimientos de malestar, preocupación, hipervigilancia, tensión, temor, inseguridad, sensación de pérdida de control, percepción de fuertes cambios fisiológicos.
Estos cambios fisiológicos son consecuencia de la activación del sistema nervioso, del sistema endocrino y del sistema inmunológico. La persistencia de estos cambios puede acarrear una serie de desórdenes psicofisiológicos transitorios, como dolores de cabeza, insomnio, contracturas musculares, disfunciones gástricas, etc. A nivel de nuestro sistema motor la ansiedad se manifiesta con inquietud motora, hiperactividad, movimientos repetitivos, dificultades de comunicación (a veces tartamudez), llanto, tensión en la expresión facial, etc. Es entonces cuando la ansiedad se convierte en un problema de salud.

Trastornos de ansiedad:

Ansiedad o Fobia Social
Se caracteriza por una fuerte sensación de temor y nerviosismo en situaciones sociales o cuando la persona se cree el centro de atención. Tendencia a evadirse de situaciones sociales.
Sonrojo, sudoración, latidos violentos, voz temblorosa, temblores motores, náuseas, diarrea
Trastorno de Pánico
Sensación súbito de miedo y temor intenso que sucede sin causa aparente. Es el conocido “ataque de pánico”.
Latidos violentos, dolor de pecho, sensación de falta de aliento , sensación de mareo, cosquilleo o adormecimiento, sofocos o escalofríos, náuseas, sensación de asfixia.
Trastorno de ansiedad Generalizada
Excesivas preocupaciones diarias difíciles de controlar y que generan un estado de constante alerta y sensaciones corporales desagradables.
Preocupación, ansiedad, dolores de cabeza, sensación de inquietud, sensación de irritabilidad, temblores, problemas para dormir, tensión muscular, facilidad para cansarse, problemas de concentración.
Este es un trastorno que suele comenzar en la niñez o en la adolescencia y puede ser difícil de diagnosticar porque su síntomas físicos lo asemejan a otras enfermedades características de estas etapas.

Fobia Específica 

Temor excesivo y persistente a un objeto o situación. El hecho de enfrentarse a la situación u objeto temido provocan marcados síntomas de ansiedad, síntomas que resultan aversivos para la persona, por lo que estas situaciones son evitados o enfrentadas con un intenso malestar.

Trastorno Obsesivo Compulsivo
Pensamientos recurrentes, a menudo perturbadores, que pueden provocar conductas (compulsiones) que aparentemente no se pueden detener ni controlar
Las obsesiones son pensamientos, impulsos o imágenes que se repiten una y otra vez. Con frecuencia ocurren sin ninguna razón. Pueden incluir:

  • Miedos exagerados (como miedo a ensuciarse o a los microbios).
  • Dudas persistentes (como preocuparse sin cesar de haber dejado la puerta abierta al salir, la cocina o la estufa encendida, etc.)
  • Impulsos sexuales que le causan vergüenza

Las compulsiones son acciones repetitivas encaminadas a calmar la ansiedad producida por las obsesiones, en su mayoría implican realizar de manera exagerada actividades como:

  • Lavar y limpiar manos, cara u otras partes del cuerpo constantemente.
  • Vueltas atrás repetitivas para comprobar algo.
  • Contar, guardar, acomodar (libros, objetos)

Frecuentemente, las personas con TOC sienten mucha vergüenza de buscar ayuda. Pero, sin tratamiento, el trastorno puede afectar su vida laboral, social y familia y, con el tiempo, puede llegar a gobernar su vida entera.
Trastorno por estrés postraumático
Recuerdos vividos y atemorizantes, pesadillas de un evento traumático. Estos eventos dolorosos suelen ser consecuencia de maltrato o abuso infantil, agresiones físicas, violencia de género, accidentes graves, pérdidas de seres queridos de forma violenta, etc.