Ansiedad de separación en niños.

Lic. Eliana Spargliardi

Los niños con esta problemática presentan ansiedad excesiva asociada a la separación o alejamiento de la madre, de ambos padres, o de cualquier persona a la que el niño se encuentra apegado emocionalmente.

Muchas veces estos niños se sienten inseguros e incapaces de afrontar situaciones por si solos, por lo que la exigencia de ayuda es constante. Tienden a sobrestimar el peligro y subestimar sus capacidades de afrontamiento. También en algunas ocaciones se genera en el vinculo cierta hostilidad,  ya que se ve  limitada la alternativa de que los padres puedan realizar actividades de forma independiente del niño, o bien porque afecta a la relación conyugal.

Cómo trabajar con esta problemática:

  • Realizar despedidas rápidas, la despedida debe ser siempre breve y simple. Si se prolonga la despedida, también se prolonga la transición. Y también se prolonga la ansiedad.
  • Establecer rutinas. Intente establecer la misma rutina haciendo las mismas cosas a la misma hora todos los días, para evitar así los factores inesperados tanto como pueda. El tener una rutina puede ayudar al niño a sentir menos angustia y al mismo tiempo permitirle ganar confianza en su independencia y confiar más en el adulto.
  • Atención: Al separarse del niño préstele toda su atención,  tratando de ser lo mas cariñoso y amoroso que uno pueda, y realizando un rápido despegue.
  • Cumpla con lo prometido, establecer horarios para retirar al niño de los lugares en donde se ha quedado, y respetarlos, ya que si esto no sucede se  perderá confianza y es probable que exista un condicionamiento en relación al aumento de ansiedad que esta espera genere.
  • Sea muy claro en las explicaciones. Cuando se hable del regreso, es conveniente dar detalles específicos en un lenguaje claro  para que el niño entienda. por ejemplo si un cumpleaños termina a las 16 hs le podemos decir que vamos a ir a buscarlo en el horario de la merienda, antes de que anochezca.
  • Practicar el despegue. Lleve a los niños a la casa de familiares o amigos que puedan cuidarlos, en principio por momentos cortos para después ir prolongando los tiempos. Por otro lado trate de no intervenir en los juegos cuando están con otros niños o en ciertas situaciones particulares, por ejemplo en una plaza, dejándolo que se maneje con libertad mientras uno puede observarlo desde algún lugar.

 

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