Trastorno por Deficit Atencional con Hiperactividad

Lic. Eliana Spargliardi

El Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad es considerado uno de los trastornos infanto-juveniles de mayor prevalencia en la actualidad.

Los síntomas principales del TDAH son los siguientes:

– Hiperactividad (incluso en situaciones en las que requieren estar en calma estos niños son incapaces de estar quietos)

– Déficit de atención (se dispersan con facilidad  y esto les puede traer dificultades en el aprendizaje)

– Impulsividad en la conducta.

Muchas veces aparecen síntomas secundarios  como problemas de conducta, dificultades de aprendizaje, problemas interpersonales a la hora de relacionarse socialmente, baja autoestima y desregulación emocional. El diagnóstico debe realizarse cuando estas dificultades obstaculizan su adecuado desarrollo y los síntomas han aparecido antes de los 7 años.

Causas: En cuanto a la posibilidad de que exista un origen hereditario, se ha demostrado que existe una mayor incidencia entre parientes de primer y segundo grado.

Entre los factores prenatales se ha evidenciado que la pre-eclamsia (estado que afecta a mujeres en avanzado estado de gestación con subidas de tensión) puede provocar que los niños sean más movidos en sus primeros años de vida. Lo mismo ocurre con el consumo de tabaco o de alcohol, puede acarrear comportamientos hiperactividad o dificultades de aprendizaje en el bebé. De todas maneras, no está demostrado que estas alteraciones lleguen a ser suficientes para el diagnóstico de TDAH.

Por otro lado, uno de los aspectos de mayor influencia son los factores contextuales como: escaso control parental de la conducta del niño; una educación demasiado punitiva; existencia de trastornos psicológicos en los familiares; padres que tengan un alto nivel de estrés, etc.

Tratamientos:  en general lo mas recomendable es realizar tratamiento convinado, es decir psicoterapeutico y farmacológico.

En cuanto a los fármacos más utilizados son el metilfenidato, la dextroanfetamina y la pemolina,  que son estimulantes del Sistema nervioso central y producen una mejora atencional y una disminución de la inquietud motriz que resulta exitoso a corto plazo en el 75% de los casos. La eficacia a largo plazo parece no estar tan demostrada.

Por otro lado la psicoterapia ayuda en gran medida a la aceptacion de la problematica tanto para el niño como para la familia.  Se trabajara en recursos asociados a  la organización y planificación diaria, tal como el uso de agenda entre otros. También es muy importante ser cálidos y validantes en el tratamiento ya que estos niños suelen acarrear muchos problemas relacionados sobre todo con baja autoestima y malestares anímicos. También es importante que los padres sean parte del tratamiento ya que  suelen tener sentimientos de culpa y cierta irritabilidad en muchas ocaciones.

 

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