Terapia de pareja

A diferencia de la terapia con pacientes individuales la terapia de pareja tiene la particularidad de requerir un enfoque interpersonal, ya que se presentan a la consulta pacientes que mantienen una relación vincular de proximidad y afecto lo cual demanda un abordaje terapéutico en conjunto que contemple las características de personalidad de ambos pacientes al mismo tiempo.

En las relaciones de pareja se está frente a dos individuos que, si bien han conformado juntos un núcleo familiar, poseen aprendizajes, costumbres, valores y creencias que han sido estructurados y trasmitidos por su familia de origen, lo cual hace que, cuando una pareja se une, cada integrante deba contemplar y amoldar dichas creencias, valores y costumbres a los que el otro ya posee para que la convivencia sea posible y la relación pueda perdurar. Este bagaje que cada integrante de la pareja trae hace que, en ciertas ocasiones,  interpreten la realidad de modos diferentes a partir de estos aprendizajes y creencias adquiridas durante los primeros años de vida. Esto particulariza la relación de pareja de otras relaciones interpersonales, como ser la relación que podemos mantener con un amigo o un compañero de trabajo.

Una pareja pasa por diferentes etapas, una primera etapa está caracterizada por el enamoramiento, en que las virtudes de la otra persona son resaltadas e idealizadas en desmedro de sus defectos. Luego de esta etapa de enamoramiento, se pasa a una etapa en la que se debe conocer y aceptar a la persona con sus defectos y sus virtudes y aprender a contemplar y complementar nuestras formas de ser y nuestras características de personalidad con las de nuestra pareja. Muchas autores sostienen que cuando esta etapa de enamoramiento culmina, comienzan a aparecer las primeras diferencias que pueden llevar a una pareja a la ruptura, otros sostienen que este enamoramiento puede permanecer y constituirse en el sosten y la base de una pareja. Toda relación de pareja atraviesa por estas etapas de alguna u otra manera.

¿Pero cuando tiene lugar la terapia de pareja? ¿Por qué las parejas consultan? ¿Qué hace que una pareja que pensaba tener un futuro frutífero en sus primeros tiempos (tiempos del enamoramiento) desemboque en una crisis que pueda llevar a la ruptura?.

La respuesta a estas preguntas la tiene cada pareja en particular, precisamente por tratarse de personas con diferentes maneras de interpretar la realidad y con estructuras cognitivas determinadas que le permiten procesar la información de manera diferente, no hay una respuesta acabada a cada una de estas preguntas.

Sin embargo, resulta importante destacar que muchos de las dificultades planteadas por las parejas en el ámbito terapéutico están relacionadas con la falta de comunicación o déficits en la comunicación, problemas en las relaciones sexuales, dificultades en el entendimiento, entre otras, pero cuando el terapeuta indaga estas diferentes problemáticas se puede dilucidar que lo que sostiene y retroalimenta esas problemáticas son diferentes formas de interpretar la realidad o una misma situación o la aparición del pensamiento mágico "yo lo conozco, yo se lo que piensa y lo que le pasa" o también "él/ella sabe como soy, sabe lo que pienso y no se lo tengo por qué decir", tan comúnmente escuchadas que generan un círculo vicioso en el que cada cónyuge, sobre la base de que el otro "debe" saber de él, espera determinados actos o comportamientos que, al no ser llevados a cabo, pueden generar discusiones constantes que llenan a la pareja de un sentimiento de frustración y desesperanza.

Los problemas de pareja no siempre se deben a grandes diferencias, sino que muchas veces provienen de conflictos menores, cotidianos, relacionados con la convivencia, con ciertas conductas que se espera que el otro realice, con ciertos pedidos que se espera que el otro cumpla…

La terapia cognitivo- conductual con parejas apunta a trabajar, en conjunto, con los pensamientos, las creencias y los patrones de conducta que cada uno de los cónyuges posee y, al parecer incompatibles con los del otro, pueden desembocar en crisis que se mantienen durante mucho tiempo o incluso pueden llevar a una pareja a la ruptura.

Todo lo dicho deja entrever que en una pareja no sólo es necesario lo afectivo, "el amor" como muchos lo llaman sino también es necesario un proceso de continuo aprendizaje acerca de cómo es, qué piensa, cómo actúa el otro y también acerca de uno mismo para que, mediante un trabajo conjunto y permanente, la relación de pareja pueda fortalecerse y superar los diferentes avatares que pueden surgir al tratarse de una relación formada por dos personas diferentes que han elegido compartir juntas sus vidas.

Muchas veces al no ser esto posible por diferentes motivos, la terapia de pareja aparece como una buena herramienta que permite a los integrantes de una pareja realizar el proceso mencionado de una manera más saludable y que enriquezca a ambos integrantes de esa relación.

Autora: Lic. María Virginia Reccia

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